Extractos de la introducción del libro:
“En su forma moderna, la Macrobiótica empezó a difundirse en todo el mundo gracias a las actividades de George Ohsawa (1897-1966), quien dedicó la mayor parte de su vida a este fin.
Al principio Ohsawa investigó en particular las formas sintomáticas macrobióticas de tratar los problemas sanitarios. Se sintió muy impresionado por la eficacia del emplasto de ñame para tratar inflamaciones, abscesos y heridas. Luego confirmó en la práctica cotidiana la eficiencia sintomática de la compresa de jengibre, las bebidas de rábano daikon y la raíz de loto. También utilizó la acupuntura.
Luego se entregó más y más a la investigación, experimentación y enseñanza sobre la influencia de los alimentos en la salud y las enfermedades. Como consecuencia de ello, en la última parte de su vida Ohsawa no insistió en las técnicas de curas sintomáticas pues comprendió que cuando se alivian sintomáticamente las molestias, se pospone la necesidad de encontrar y realizar una cura comprensiva y fundamental. Sin embargo consideramos importantes estos métodos y deseamos ponerlos a disposición de todos, por varias razones:
1. Muchos de los métodos descriptos sólo serán eficaces si uno ha transformado también su forma de comer. Sin embargo, algunos de estos métodos, tales como la compresa de jengibre, son tan poderosos que a todos pueden beneficiar, aunque sea temporariamente.
2. Si uno come en forma macrobiótica no necesitará normalmente tales tratamientos sintomáticos. La forma de comer de todos los días asegurará una eliminación llana y gradual de las toxinas y excesos. Pero no siempre es posible comer con tanta corrección. En vez de esperar que el cuerpo se limpie gradualmente por sí solo, podemos apurar o apoyar este proceso aplicando uno de los métodos sintomáticos.
3. Es especialmente útil aplicar estos métodos cuando uno ha empezado recién a comer macrobióticamente, ya que en esas circunstancias los procesos eliminatorios del organismo están más activos.
4. A veces necesitamos realmente tratamientos sintomáticos. Aun cuando uno come macrobióticamente, los procesos eliminatorios naturales pueden ser molestos por un tiempo y a veces muy dolorosos, tales como la descarga de cálculos renales. En otras circunstancias pueden ser excesivos y agotadores, tales como una fuerte diarrea ocurrida después de comer algún alimento perjudicial. A veces pueden ser también peligrosos, como con una fiebre elevada. Los métodos aquí descriptos permitirán que estas eliminaciones sean más tolerables, y que ocurran de una manera más controlable.
Este libro sólo explica una parte de las preparaciones y técnicas que se usan en la atención macrobiótica en el hogar. No hablamos de masaje shiatsu, moxabustión o imposición de manos, ni tampoco detallamos exhaustivamente la utilización preventiva de la forma macrobiótica de comer en general. Para esto habrá que referirse a otras publicaciones existentes y futuras.”